01 marzo 2008

Hugo Chávez: Demagogia, Pobreza y Corrupción

El dictador sin sentido Hugo Chávez Frías ha estado en el poder en Venezuela más tiempo que un sexenio mexicano o casi dos períodos de un presidente de Estados Unidos.

Su retórica en defensa de los pobres y en contra del capitalismo, particularmente en contra del gobierno de Estados Unidos, ha sido virulenta e insistente, como la que usan aquéllos que tienen algo que ocultar.

Los defensores de su llamada "revolución bolivariana" lo consideran una esperanza para la lucha en contra de la pobreza de América Latina. Sus críticos lo califican de demagogo, populista y aspirante a dictador vitalicio.

Pero si se quiere tener una idea precisa de la gestión de Chávez como presidente de Venezuela, sólo hay que acudir a los hechos.

El Instituto Nacional de Estadísticas de Venezuela reveló en un informe reciente, que la pobreza en ese país suramericano aumentó de 43 por ciento en 1999, año en que Chávez fue elegido, a 54 por ciento en diciembre de 2004. La extrema pobreza aumentó de 16.6 por ciento a 25 por ciento en el mismo período.

El centro de investigación venezolano CEDICE asegura que en los últimos seis años el 65 por ciento de las empresas privadas del país se ha declarado en bancarrota, y alrededor del 60 por ciento de la fuerza laboral fue relegado a la economía informal.

Por otra parte, no hay que olvidar que la campaña política de Chávez en 1998 concentró su fuego en la corrupción del sistema político venezolano. De hecho, Chávez se convirtió en figura pública en 1992 con un frustrado golpe de estado contra el presidente Carlos Andrés Pérez, intento de golpe que dijo haber llevado a cabo para luchar contra la pobreza y la corrupción .

El más reciente informe de la organización no gubernamental Transparencia Internacional, radicada en Alemania, coloca a Venezuela en el lugar número 114 en una lista de 146 países, en la que las naciones con mayores niveles de corrupción están al final.

Para que se tenga una idea comparativa, el vecino más cercano de Venezuela, Colombia, ocupa el lugar 60 en esa lista, mientras que México, país al que muchos consideran muy corrupto, está en el lugar 64 y Perú en el 67. Chile emerge como el país más transparente de América Latina, situado en el apartado número 20.

Por su parte, el Indice de Desarrollo Humano que anualmente mide la calidad de vida de las naciones tenía a Venezuela en el lugar 48 en 1999. Esto presentaba al país suramericano con niveles de vida más altos que México, Colombia, Cuba, Panama y otros muchos países. En 2005, Venezuela ocupa el lugar 75.

Mientras todo esto ocurre en Venezuela, en Chile, país gobernado por el presidente socialista Ricargo Lagos, las cosas son muy diferentes. Lagos, moderado, austero y poco dado a los espectáculos públicos que Chávez suele orquestar con frencuencia, ha mantenido a su país con la economía más prometedora de América Latina y, como se ha visto, con los niveles más bajos de corrupción.

La pobreza en Chile descendió de 38.5 por ciento en 1990 a 18.8 el año pasado.

De manera que confiar a Chávez y a su "revolución bolivariana" la lucha contra la pobreza y la corrupción, sería equivalente a confiarle a Al Capone la lucha por la paz y la integridad moral de la sociedad.

Asimismo, las continuas acusaciones del caudillo venezolano contra Estados Unidos en el sentido de que el gobierno de George W. Bush pretende asesinarlo e invadir Venezuela, sin mostrar pruebas convincentes de ello, no lo convierten en un líder más anticapitalista ni más antinorteamericano, sino más ridículo.

Por último, su estrecha y fraternal relación con Fidel Castro, el único dictador activo en Occidente y el más represivo, coloca a Chávez en una dudosa posición en materia de democracia y derechos humanos.

Para salir adelante en la batalla por el desarrollo, América Latina necesita detener la pobreza y la corrupción, pero también borrar de su escenario político la demogogia y el populismo que tanta confusión, fracasos y muertes han sembrado en el continente.

9 comentarios:

Pedro dijo...

Anda que este tipejo... menudo botarate. Este espantajo ha llevado a Iberoamerica al culo del mundo. Él y su padre Castro.

Luís dijo...

Sigue siendo motivo de enorme preocupación para Colombia nuestro vecindario. Venezuela, Ecuador y Bolivia transitan hacia un sistema político extraño, mezcla de totalitarismo medio comunista, y medio fascista. Hasta ahora ha resultado, además, muy corrupto. El presidente Hugo Chávez lo ha llamado "el Socialismo del Siglo XXI". El pintoresco personaje además se proclama sucesor de Fidel Castro. Y ya sabemos como es el "socialismo" de Fidel. Hasta ahora, además de concentrar todo el poder del Estado en sus manos, destruye unas empresas, pero deja a sus amigos hacer mucho dinero. Nadie sabe bien, por otra parte, como se financia en el largo plazo una sociedad bajo ese sistema, porque destruye empresas y riqueza.

Chavo dijo...

la corrupción se ha disparado y también la criminalidad. Los amigos del régimen se enriquecen y la Guardia Nacional participa en todos los negocios turbios. Venezuela se ha convertido en la ruta predilecta del narcotráfico, con todo lo que ello implica. La guerrilla colombiana, acogida por Chávez, no deja de hacer lo suyo: el secuestro y la extorsión dentro de Venezuela. Los milicianos de Chávez, y todos quienes pertenecen a los círculos bolivarianos, se sienten con derecho a robar y atracar. La seguridad personal se ha convertido en una pesadilla para los venezolanos. Una encuesta reciente muestra que más de un tercio de los venezolanos quieren abandonar el país. La emigración está disparada. ¿Quiénes se van? Los mejores, por supuesto. Precisamente aquellos que se necesitan para administrar el país.

Anónimo dijo...

es doloroso ver que pueblos hermanos desaprovechan sus oportunidades de progreso por mal gobierno, los malos vecinos, Chávez, Correa, Morales, y Ortega son una amenaza para nuestro propio desarrollo y seguridad, así en el corto plazo su fracaso brinde oportunidades a los productores nacionales. Esas oportunidades a la vez generan una vulnerabilidad extrema frente a los caprichos de gobernantes autoritarios. La realidad es que, por el momento, estamos rodeados por una alianza de países hostiles que dan albergue a la guerrilla, se arman para amenazarnos y dan apoyo económico a ciertos grupos políticos.

Anónimo dijo...

El Mono rojo. Ese esperpento que pasea su gordo trasero por la cara de toda la buena gente venezolana que ansía LIBERTAD y PROSPERIDAD.

Una revolución nueva para TIRAR AL MAR a este espantajo descerebrado. Un saludo España.

Anónimo dijo...

¿Cuál es, entre tanto, el ambiente en Venezuela? Chávez cada vez pierde más apoyo. La constitución actual la hizo a su gusto, pero ahora quiere otra nueva; una que le permita la reelección permanente, entre otras cosas. Legisla además por decreto, porque la Asamblea Nacional, órgano de bolsillo del caudillo, le dio lo que allá se llama una "ley habilitante". Puede hacer las normas que quiera sin necesidad de preguntarle siquiera a la Asamblea. En el campo político, aun los partidos que lo apoyaron, como el MAS, están descontentos porque el caudillo ha ido concentrando todo el poder, reduciendo a nada el poder de los Estados y de los gobiernos locales. Está creando estructuras de poder paralelas por todos lados. Unos consejos comunales tendrán tanto poder como las legislaturas de los Estados y sus gobernadores. Las milicias que está creando no dependen del Ministerio de Defensa, o sea que habrá también unas Fuerzas Armadas paralelas. En medio de esta anarquía todo el poder queda, finalmente, en manos del caudillo, que se verá obligado a administrar todo. ¿Lo podrá hacer bien? Recordemos que esa concentración de manejo fue lo que dio al traste con el sistema comunista en la Unión Soviética y Europa Oriental. Es lo que ha empobrecido a Cuba y Corea del Norte.

Hugo dijo...

Lo malo del 'chavísmo' es Húgo Chavez. Ese venao lleno de espinas envenenadas.

Gracias España por todo lo que nos habeis enseñado, gracias y un saludo desde Venezuela. Somo muchos los que os estamos agradecidos eternamente.

Josep dijo...

Este es el Hitler del siglo XXI. Hay que sacarlo del poder. Maldito venezolano cutre... que se creerá este pánfilo amenazando a sus vecinos pacíficos.

Hay que movilizarse contra este malvado dictador venezolano de mierda.

Martha Colmenares dijo...

9 años, más que suficiente.
Lo enlazo, para estos días, tiempo con él, hay de sobra.
Un abrazo, Martha