22 enero 2008

Zapatero. Mentiras sin tregua.

Zapatero ha pasado en esta Legislatura del optimismo antropológico a la mentira sin tregua. Primero nos quiso hacer creer que era posible negociar con los criminales terroristas la paz. No en vano, los suyos llevaban desde 2001 hablando con los terroristas a la vez que él firmaba el Pacto por las Libertades y contra el terrorismo. Y después trató de ocultar su fracaso en ese delirio con la mentira. Cuando un presidente de un gobierno democrático comete un error de esta dimensión en un tema tan vital para la seguridad de los españoles, es lógico que se exijan responsabilidades políticas. Pero cuando al error se suma la mentira, ésta lo inhabilita moralmente para continuar en la actividad pública.

ZP compareció con la voz entrecortada por la enorme vergüenza de aparecer ante los españoles pocas horas después del atentado de la T-4 en Madrid para asegurar que suspendía toda negociación con los terroristas. Desde entonces, él y 'su' desgobierno han negado en innumerables ocasiones que continuaban sus contactos con los terroristas tras ese doble asesinato. Negaron y desmintieron las informaciones que daban cuenta de esos contactos. Incluso se permitieron insultar y descalificar a todos aquellos que preguntábamos qué había de verdad en esas informaciones pues sospechábamos que Zapatero mantenía, en realidad, su voluntad negociadora y se negaba a asumir su fracaso. Ahora es el propio Zapatero el que reconoce que el proceso de negociación se mantuvo a pesar de ese atentado y de los dos muertos que perecieron bajo los escombros de Barajas.

Lo peor es que esta mentira es un embuste más, especialmente doloroso si se quiere, pero uno más de la larga lista de mentiras con las que Zapatero ha ocultado su proceso de negociación con los terroristas. Rodríguez Zapatero mintió cuando firmó el Pacto Antiterrorista y ya existía el diálogo entre los terroristas y los socialistas vascos. Mintió cuando negó los contactos y los acuerdos previos a la última declaración del alto el fuego por parte de ETA. Mintió cuando certificó la plena validez de esa falsa tregua ocultando las cartas de extorsión y silenciando los atentados callejeros que se producían en el País Vasco y Navarra que causaron, incluso, una víctima mortal. Mintió cuando negó la existencia de una negociación política con Batasuna, una organización terrorista a la que él mismo consideró un interlocutor político necesario. Mintió cuando declaró la suspensión de todo diálogo con la organización terrorista para reconocer meses después que esos contactos continuaron. Y miente ahora cuando oculta al electorado su voluntad de reemprender la negociación en el caso, por fortuna altamente improbable, de que gane las elecciones.

La sociedad española no puede permitirse tener un presidente del Gobierno que miente sin tregua. En cualquier democracia occidental nada se castiga con mayor severidad por el electorado que la mentira. Un pueblo puede consentir que sus dirigentes se equivoquen si tiene el convencimiento de que actuaron de buena fe. Lo que no puede asumir, por respeto a sí mismo, es que pueda ser engañado impunemente. Zapatero deberá responder el 9 de marzo no sólo de sus errores políticos, que son muchos, sino, sobre todo, de su larga lista de mentiras.


A dos meses exactos de las elecciones generales, es evidente que Rodríguez Zapatero no ofrece dudas. Ha entrado en un estado de nerviosismo compulsivo que le va a llevar a situaciones desde luego muy alejadas de la realidad. El presidente del Gobierno parece empeñado: es más, está obsesionado. Su objetivo es claro: ganar las elecciones. Pero ya no oculta que ese objetivo está dispuesto a alcanzarlo a cualquier precio.

En estos momentos utiliza dos estrategias, pero -¡ojo!- son simplemente el aperitivo de lo que se nos viene encima en estos dos meses que tenemos por delante. En este arranque de la campaña electoral, Rodríguez Zapatero se encuentra fabricando desde su calenturienta imaginación una realidad virtual entre la fantasia y el espectáculo, y además se ha marcado los ataques a la Iglesia como el gran recurso electoral para buscar y rebuscar el voto de la izquierda radical y extremista que con gran probabilidad se va a quedar en casa el dia de las elecciones y que lo necesita para una victoria en las urnas.

En estos días, el presidente del desg
obierno, allá donde va, se encarga de insistir en dibujar ese mundo ideal de una España impecable, donde la economía marcha viento en popa y donde los ciudadanos viven felices y contentos al observar cómo su presidente ha sacado al país del desastre histórico en el que se encontraba atascado. Ese es el cuento feliz y desde luego mentiroso de Zapatero. Parece que piensa que de tanto repetirlo se va a convertir en realidad como se ha creído tantas veces en esta legislatura. Pero el presidente ya no engaña a nadie. Ha perdido la frescura, ha perdido el encanto ficticio de los comienzos, ha dilapidado todos los réditos de sus políticas aparentes y de sus brindis al sol. Zapatero se ha convertido en un personaje descreído de su propia dialéctica, aburrido en sus requiebros y repetitivo en sus juegos de palabras. Es como el coche que se queda sin gasolina al borde de la gasolinera cuando estaba a punto de llenar el depósito.

El presidente, que ha jugado tanto con todo y con todos, se está desinflando en el peor de los momentos. Justo cuando debería sacar brillo a sus historias, se está quedando atascado en sus inventos. En el momento en que tendría que recuperar el esfuerzo invertido, se está agotando en sus maneras. Es verdad que él sigue repitiendo lo mismo que hace cuatro años, él sigue utilizando los mismos tópicos, él sigue agarrándose a los mismos argumentos. Pero ya no hay recorrido para más; ya no existe resquicio para la credibilidad; ya no aparecen puntos donde sujetar una argumentación vacia de contenidos. Zapatero vive enfundado en sus debilidades y la cuesta abajo hasta el 9 de marzo puede ser atroz. Por eso se ha convertido en un auténtico peligro. Está dispuesto a arrastrar lo que haga falta para seguir en la Moncloa. Y esa actitud en el poder es una auténtica tragedia. La tragedia de Zapatero.

13 comentarios:

Alonso dijo...

Cuanta verdad hay en tus artículos. Un saludo amigo.

Pedro dijo...

Agradecimiento a toda aquellas personas que nos aclaran todas las mentiras de ZP, sobre las negociaciones con ETA.

Cuando lo estuvo niega que te niega a todos los españoles haciéndonos pasar por tontos. Esto no lo dice El Mundo ni la Cadena COPE: esto lo dice, la Razón y nunca mejor dicho. Razón, para pensar que este presidente volverá a las andadas si ganase las elecciones. Tocante a leyes ni una a favor de los salarios, las pensiones jubilaciones, y en hipotecas.

Sale ahora con el royito de unas leyes cara a las elecciones. ¿Por que no lo izo cuando salio presidente. Lo pudo haber echo desde el primer momento?

Este personaje se procupo más en estatutos y negociaciones con ETA, creyéndose que si resolviera ese problema así le hubieran dado el premio Nóbel de la paz.

De esa forma, en su creencia se perpetuaría como presidente del gobierno para una eternidad. Sus errores y su egoísmo personal, no nos trajo mas que crispación y que los impuestos se disparasen.

Así está Murcia dijo...

Y de las mentiras que no nos habremos enterado.

"Los españoles merecen un Gobierno que no les mienta"¿qué ha pasado con eso?

Harto dijo...

En cualquier país se le hubiera obligado a dimitir...

El Cerrajero dijo...

El 9 de marzo acabaremos con esta peZadilla y el 10 irá Rodríguez a prisión por alta traición.

Anónimo dijo...

Que hipocresía culpando a ZP de asesino por el atentado de la T4 cuando no sabeis reconocer la responsabilidad de Aznar y su gobierno ante las victimas del 11M, consecuencia de la invasión de Irak, aún con la ciudadanía manifestándose en contra...

La ignorancia al poder!

Escribo este comentario aun sabiendo que no pasará la "democrática censura" del blog...

yomismo dijo...

Ya te digo, estos rojos estan desatados....


Desde franco solo hemos ido a peor.

Anónimo dijo...

Os recuerdo el articulo de Isabel San Sebastian:
"Pensábamos que lo del talante era una herramienta de marketing homologable al célebre ZP. Una pose un tanto enervante, como la sonrisita de hiena o el optimismo antropológico, sin más intención que la de dibujarnos un personaje amable, bondadoso y dialogante en quien depositar el voto. El retrato de un auténtico Bambi de la política. ¡Nos equivocábamos! Sonrisa, talante y modales de cervatillo son el disfraz que esconde una naturaleza cobarde y despótica al mismo tiempo. Un comportamiento altanero e implacable con el débil que se torna servil y claudicante ante los violentos.
Ese es el presidente de nuestro Gobierno. Un látigo feroz de católicos pacíficos que se arrastra suplicante ante las hordas de islamistas incendiarios. Un presunto progresista laico, introductor del matrimonio entre homosexuales en nuestra legislación, que considera «rechazable moral y políticamente» publicar caricaturas del profeta de los mahometanos. Un defensor de la «alianza entre civilizaciones» incapaz de abogar con energía por la causa de la libertad de expresión, base y sostén de la cultura que nos ha civilizado. Un autoproclamado «feminista rojo» de quien no se ha oído una palabra de condena por los cinco millones de niñas mutiladas sexualmente cada año en el mundo islámico o por las lapidadas acusadas de adulterio o por las obligadas a velarse el rostro. ¿Será porque ellas no queman embajadas y banderas ni perpetran atentados salvajes ni amenazan con rebanar el gaznate a quien se atreva a desafiar sus tabúes?

Ese es José Luis Rodríguez Zapatero. Un dirigente supuestamente democrático que da la espalda a las víctimas del terrorismo y rehúsa formar parte del comité de honor del congreso internacional que honrará la memoria de los muertos mientras cursa instrucciones a su fiscal general para que saque cuanto antes de la cárcel al sanguinario Henri Parot, autor de 82 asesinatos perpetrados con premeditación y alevosía. Un pacifista de pacotilla que no duda en claudicar ante la banda etarra con tal de seguir en el poder unos cuantos años más. Un socialista obrero y español que se entrega en brazos de la burguesía nacionalista catalana y asume el principio de que los más ricos reciban más inversiones del Estado, aun a costa de perpetuar el bache que separa la España próspera de la más desfavorecida.
Ese es el verdadero talante de Zapatero el pusilánime, que se crece con el pobre y se arruga ante el verdugo. Un cobarde.
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Vengador dijo...

Como verás 'Anónimo' este blog es DEMOCRATICO y siempre lo será. Aquí solo se censuran los insultos directos a otros miembros que colaboran o no aporten nada nuevo al post.

Por cierto ¿Porqué estamos en Afganistan luchando? Te recuerdo que España en Irak estaba en misión de paz. Tu también....

Toni dijo...

Definitivamente José Luis Rodríguez Zapatero se ha convertido en un personaje rencoroso, guerracivilista y miserable en grado superlativo.

Hace falta ser un personaje retorcido y malintencionado, un tipejo perverso y guerracivilista para:

1º Comparar el IRA con ETA o Irlanda con las Vascongadas.
2º Achacar sus fracasos en materia antiterrorista a la oposición política.

¡Qué vergüenza, qué sinvergüenza...!

El señor (?) Rodríguez Zapatero tendrá que rendir cuentas por muchas cosas, entre las cuales se encontrarán inevitablemente:

1º Negociar con una banda de asesinos antes y después del brutal atentado de Barajas (Madrid).
2º Formar Gobierno en Cataluña con quienes pactaron que ETA no matara en dicha región.
3º Restituir a ETA-Batasuna en las instituciones.
4º Demonizar a media España mientras elogiaba a los asesinos.
5º Excarcelar al asesino múltiple De Juana Chaos.
6º No encarcelar al etarra Arnaldo Otegui.
7º Mentir a los españoles sobre el tema a diario y, encima, ocultar sus mentiras con las "mentiras" del PP.
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Todo se resume en una cosa: cargar contra el PP (fachas, fascistas, ultras, derecha extrema, extrema derecha, derecha franquista, derecha del 36, derecha del 39) a cualquier precio, incluidas:

1º La unidad de España.
2º La unidad de los partidos frente a ETA.
3º La eficacia en la lucha antiterrorista.
4º La convivencia nacional.
5º La libertad de los vascos.
6º La libertad del resto de los españoles.

Miseria en grado superlativo, señores.

Miserable en grado superlativo.

Martha Colmenares dijo...

Hola Vengador, juraba que había dejado un comentario cuando tomé el enlace, veo que no.
Ladran, luego cabalgamos.
Un abrazo, Martha

Vengadora dijo...

Todos los políticos mienten y quien diga lo contrario también.

Russadir dijo...

Si sale otros cuatro años yo me rajo las venas con un limon..
Esperemos que el pueblo español de pruebas de madurez y cordura..
Y si Zapatero fue un erro y gordo