24 julio 2007

ZP comienza ya con sus 'promesas' electorales. Viviendas a los jovenes.

Se acercan las elecciones y eso provoca floración de promesas. Prueba de ello es que el presidente Zapatero, que lleva tres años largos viendo como suben los precios de las casas, anuncia ahora que habrá viviendas para los jóvenes.

Zapatero se comprometió en estos términos a ayudar a los jóvenes en la clausura del XXIII Congreso de las Juventudes Socialistas, a cuyos miembros pidió que defiendan la asignatura de Educación para la Ciudadanía, al tiempo que resaltó los valores de una sociedad aconfesional y laica donde caben todas las creencias y "ninguna fe puede imponerse".

Su mensaje sobre la vivienda consistió en un compromiso para abordar antes de que acabe la legislatura "un gran salto en política de vivienda" que según el presidente facilitará la "emancipación" y el acceso de "un gran número de jóvenes", aunque no dio más datos. Posteriormente, fuentes gubernamentales aclararon que las medidas en esta materia se referirán al alquiler y se concretarán en otoño.

En un ámbito más ideológico, Rodríguez Zapatero hizo una entusiasta defensa del valor de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, y aseguró que el rechazo a esta disciplina demuestra "hasta qué punto se puede intentar hacer demagogia y no entender cuál es el auténtico patriotismo".

Según el jefe del Ejecutivo, "la mejor manera de hacer ciudadanos españoles es respetar y apreciar la Constitución", precisamente el objetivo de esta asignatura, sobre la que solicitó una "defensa continua" a los jóvenes socialistas. Aseguró que el rechazo a esta disciplina demuestra "hasta qué punto se puede intentar hacer demagogia y no entender cuál es el auténtico patriotismo".

En este sentido, Zapatero advirtió que "ninguna fe puede imponerse en las leyes" porque en un sistema democrático caben todas las opciones y creencias e insistió en los valores de una sociedad aconfesional y laica para garantizar la pluralidad y la tolerancia.

El presidente del Gobierno dijo que no quería hablar del PP, e incluso se permitió bromear ante los jóvenes socialistas al justificar su decisión porque se había levantado "feliz y contento". Afirmó que ya le había dicho todo al líder de ese partido, Mariano Rajoy, en el debate sobre el estado de la Nación y le emplazó directamente a los resultados de las próximas elecciones.

Aunque en todo momento evitó mencionar al PP, antes de terminar su larga alocución, en la que animó a los miembros de Juventudes Socialistas a trabajar por los valores socialistas, arremetió contra quienes hacen "antipolítica" en vez de política. Recordó que el objeto de la "antipolítica" es controlar el poder, porque en la política el poder "lo controlan los ciudadanos con sus votos".

Su alocución estuvo salpicada de aplausos de los asistentes, y Zapatero les obsequió con argumentos muy optimistas para el futuro, en una próxima legislatura que dio por hecho que tendrá gobierno socialista y en la cual habrá "más reformas" en favor de la igualdad, las políticas sociales, los derechos y la innovación.

Algunas de estas iniciativas consisten en seguir impulsando la subida de las pensiones mínimas por encima del IPC o aumentar de la cuantía del Salario Mínimo Interprofesional, que aunque llegará a 600 euros cuando acabe la legislatura, para Zapatero aún es "impropio" de un país que es la octava potencia mundial.

También hizo referencia a la política de apoyo a las familias, que se ha concretado en la nueva paga de 2.500 euros por cada nuevo hijo, e hizo notar que "desconcierta" a determinados sectores. "España necesita niños", resumió el presidente entre las risas de los jóvenes socialistas, a los que recordó que "ha tenido que llegar un proyecto progresista" para que en España las políticas de apoyo a la familia permitan equiparar el país con los europeos más desarrollados
.

No hay comentarios: