14 marzo 2007

ZP y Rubalcaba. Fuera máscaras.

El Gobierno de Zapatero muestra dos caras completamente distintas, irreconciliables la una con la otra. Toda la consideración, la ternura, la pusilanimidad que muestra ante la banda asesina ETA, toda su prestancia a cumplir sus objetivos, toda su genuflexión moral y política ante ellos se torna inflexibilidad, dureza a cara de perro y sectarismo hacia a las víctimas y frente a la oposición democrática. Zapatero cortó la mano tendida que le ofrecieron en su momento las víctimas del terrorismo, como lo ha hecho de forma repetida con los ofrecimientos reiterados de Mariano Rajoy para que Zapatero reconduzca su trayectoria radical y rupturista.

Por eso adquieren tanto significado las palabras, extraídas del discurso de este sábado, en las que hablaba de la necesidad de "recuperar el consenso"; pero, dado que "no es posible alcanzarlo con el gobierno, yo quiero establecerlo con la gente, con los españoles". Rajoy quiere llegar a un acuerdo con la mayoría de los españoles que, desde diversas tendencias ideológicas, sencillamente se oponen a la deriva que está tomando el gabinete de ZP, en el poder gracias a los trenes.

Los socialistas saben de la fuerza que el movimiento cívico contra la rendición, y calculan el efecto electoral que puede tener. Pero en lugar de rectificar, huyen hacia delante y profundizan en su estrategia de deslegitimación del centro derecha a existir, a manifestarse en la calle o en cualquier medio, a presentarse a las elecciones, a participar en la democracia. Es el cordón sanitario, que se empezó a hilar con la misma llegada de Zapatero a la Moncloa, y que no ha hecho sino estrecharse desde entonces.

El periodico PRISOE 'El País' dio rienda suelta a su filosofía totalitaria, identificando el ejercicio de un derecho individual con el ataque a las instituciones. Ya sabemos qué clase de "instituciones" tiene 'El País' en mente para España. Saramago, que dijo de la democracia "la debemos cuestionar a cada oportunidad", y sin perder esta que se le acaba de presentar, ha advertido al PP que "va a pagar muy caro" haber convocado la manifestación. Doscientas personas, acaso doscientas mil según la delegación del Gobierno, se han manifestado en Madrid exigiendo la ilegalización del PP. Reaparece, con burda manipulación, el fantasma de la ultraderecha. Estos días se le ha acusado nada menos que de dar un golpe de Estado.

Cuanto más cerca de la victoria señalen las encuestas y el resto de indicios a los populares, más vamos a contemplar el espectáculo de numerosos socialistas quitándose la máscara de demócratas y dejando ver sus más íntimas convicciones, según las cuales un partido de corte liberal conservador no es más que un estorbo. Sólo una reacción cívica y ciudadana como la que está en marcha podrá refrenar los planes más radicales de Zapatero.

Rubalcaba y sus propias mentiras


Si algo puede sacarse en claro del duelo dialéctico que ayer mantuvieron el ministro del Interior y Eduardo Zaplana en el Congreso de los diputados, es que Alfredo Pérez Rubalcaba es un mentiroso incorregible y escurridizo. Durante días ha estado sembrando de falacias las portadas de los medios afines en su búsqueda incansable de un caso parecido a la excarcelación de De Juana. No decimos igual sino parecido, pero no lo ha encontrado, porque no existe una arbitrariedad semejante en los treinta años de lucha antiterrorista en democracia; ni con Suárez, ni con Calvo Sotelo, ni con González, ni con Aznar.

Lo que se ha otorgado al terrorista es un tercer grado encubierto ya que el tercer grado de verdad no podían concedérselo con la Ley General Penitenciaria en la mano. Lo peor de todo no es que no pudiesen porque la Ley en sí se lo impidiera, sino porque De Juana se ha negado a arrepentirse de sus delitos y no ha mostrado intención de abandonar su actividad criminal. Así de duro. Así de fraudulento con la Ley.

Pero esta no ha sido la única mentira de un ministro que, por días, se está cociendo en la propia ponzoña que él mismo ha tratado de inyectar. Desdiciéndose de lo anterior, aseguró ante la cámara que barajó la opción de conceder el tercer grado y la deshechó a sabiendas de que se le podía aplicar al preso. Dejando a un lado las imperdonables lagunas jurídicas del ministro; ¿en qué quedamos? ¿El tercer grado o el atajo del 100.2? ¿Cuántas opciones tuvo el ministro sobre su mesa antes de perpetrar la infame excarcelación de un asesino? Todo indica que lo que Rubalcaba hizo fue buscar un hueco para sacar a De Juana de la cárcel lo antes posible y cargándoselo a la Junta de Tratamiento de la prisión. De un modo silencioso, violentando la Ley y burlando al Estado de Derecho y al sentido común más elemental.

Encerrado en su laberinto ha vuelto sobre el tercer grado asegurando que De Juana se lo merecía en virtud del artículo 104.4, que dice que puede concederse a un preso el tercer grado si padece una enfermedad incurable. Doble mentira. Una, De Juana Chaos no padece una enfermedad incurable sino simple delgadez por dejar de comer. Y dos, el artículo 104.4 del Reglamento Penitenciario está por debajo del 72 de la Ley General Penitenciaria, el mismo que establece las condiciones para que se otorguen los terceros grados, es decir, arrepentimiento y abandono de la actividad criminal. Por principio un Reglamento está siempre subordinado a una Ley y no al revés. Un ministro debe saber de lo que habla, y más en un asunto tan importante como este.

No nos cabe duda de que Rubalcaba sabe de lo que habla, sabe bien lo que oculta y conoce a fondo las razones por las que el sanguinario De Juana tiene un pie en la calle. Sus mentiras reiteradas están a la vista. Ha intentado escurrirse pero la cacicada es de tal magnitud que, al menos esta vez, no lo ha conseguido. Zapatero, entretanto, ni sabe ni contesta.

4 comentarios:

Así está Murcia dijo...

Los dos millones de manifestantes de este fin de semana dimos un ejemplo de civismo espectacular, ¿qué deberá Zapatero a ETA para tener ese servilismo? esa es la clave para entender las dos caras que dices de este Gobierno.

Yo estoy con las víctimas.

Rendición, en mi nombre ¡NO!

Martha Colmenares dijo...

Muy bueno Vengador. Aquí andamos de allanamientos y demás, total, lo mismo. Un abrazo desde Venezuela, por cierto me encantó el embed de la canción libertad sin ira, cuando puedas me pasas el código, yo tengo uno pero muy grande y la canción la pongo en cada post y eso recarga. Bueno chaíto, se vuelve churro. Martha Colmenares

Contrapunto dijo...

Hola a todos, soy nuevo en este blog, y espero escribir con asiduidad. Aqui encuentro dureza, pero no radicalidad, encuentro crítica sin adornos estilísticos, no hay corrección política. Justo lo que busco.
Así está...para mí es muy claro lo que ZP le debe a Eta, es una negociación iniciada antes de terminar la anterior legislatura, es descubrirle su doble juego, de negociacón con ETA por un lado, y "apoyo" al gobierno de Aznar por el otro. Es la no publicación de los compromisos políticos firmados por el Gobierno. No van a aguantar, se caerán, se va a caer muy pronto ZP, porque no pueden ceder más, y ETA es quien es. ¿Cómo se le ocurriría confiar en la palabra de los terroristas? Se caerá.
Saludos,

Checho dijo...

zETApé es el Petain español, política colaboracionista, NO A LA GUERRA SÍ A LA ETA, ese es su grito