08 diciembre 2006

VIPS prefiere contratar marroquies antes que a españoles

Quienes acuden a los restaurantes de la cadena han notado en los últimos años una caída de la calidad del servicio y de los alimentos

La cadena de tiendas y restaurantes VIPS ha firmado un acuerdo con las autoridades de la dictadura marroquí para contratar a 2.000 de sus súbditos en un plazo de cinco años. De ellos, un mínimo de 400 gozarán de un contrato indefinido. Mientras tanto la juventud española padece el mayor índice de precariedad laboral de la UE.

Hay dos grupos humanos que apoyan una inmigración descontrolada: la izquierda para contar con nuevos votantes y con excusas para diluir el catolicismo y los empresarios para disponer de mano de obra barata. También coinciden en promover la entrada de Turquía en la Unión Europea. Negocios y anticristianismo, oligarcas empresariales y señoritos progres, todos juntos.

Plácido Arango, que ha heredado la dirección del grupo de restauración de su padre, prefiere contratar marroquíes antes que españoles, iberoamericanos o
europeos comunitarios.

Los directivos del grupo VIPS, propiedad de la familia Arango y con casi 300 establecimientos en España, firmaron en Rabat el 30 de noviembre un convenio marco de colaboración con la Agencia Nacional de Promoción del Empleo de Marruecos, por el que contratar a 2.000 trabajadores marroquíes en un periodo de cinco años (2007-2011). Además, VIPS se compromete a que un mínimo de 400 trabajadores marroquíes será contratado de manera indefinida en esos cinco años.

En 2001, el grupo VIPS firmó otro acuerdo con la Agencia con vigencia entre 2004 y 2008 para contratar a 1.000 súbditos de Mohamed VI. En sólo dos años, VIPS incorporó a su plantilla a ese millar de marroquíes, y ahora quiere más.

¿POR QUÉ ENSEÑARLES ESPAÑOL?

VIPS y la Agencia del Estado marroquí se encargarán de seleccionar a los empleados, de formarles y hasta de enseñarles español. Entonces, ¿por qué VIPS no trata de buscar empleados de habla española? Será un ahorro de costes y de tiempo, aunque quizás los compensen con salarios inferiores a los que cobrarían los dependientes españoles.

¿Dará Plácido Arango fiesta a sus empleados marroquíes en el cumpleaños del sultán Mohamed VI?, ¿y en el Ramadán? Arango queda incluido en la lista de amigos españoles de Marruecos, elaborada por este diario.

Otra pregunta que nos planteamos es cómo los marroquíes, casi todos musulmanes, aceptan trabajar con cerdo y con alcohol.

Quienes acuden a los restaurantes de la cadena han notado en los últimos años una caída de la calidad del servicio y de los alimentos. ¿Se debe a la política de personal de contratar inmigrantes sin formación que rotan constantemente? Ya más de la mitad del personal del grupo es de origen extranjero. Si VIPS no quiere españoles en su plantilla, ¿por qué los quiere como consumidores?

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