27 diciembre 2006

Medicina para el asesino dictador cubano Fidel Castro

La actitud del doctor madrileño, García Sabrido, apesta. Resulta puramente repugnante que este señor, formado en la capitalista medicina española y tocado por la negra mano del tirano, elogie abiertamente la sanidad cubana y, por contra, se deje los calzoncillos por el camino que le lleva a curar a Castro de una dolencia conocida. Resulta asimismo epatante que afirme este señor que la Comunidad de Madrid, autonomía crítica con Castro por excelencia, ha estado enviando medicinas para el malvado dictador.

Las reacciones no se han hecho, como no podía ser de otra manera, esperar. Los medios cubanos en el exilio, tanto en España como en Miami, se lamentan agriamente de lo que parece un indicio de utilización de recursos públicos españoles para mantener con vida a quien, para ser humanos, ninguna ayuda merece. Para aclarar la situación y confirmar su compromiso con las libertades, la presidenta Esperanza Aguirre ha confirmado que el ínclito Sabrido viaja a Cuba a título particular y que las medicinas a que este señor alude no fueron enviadas al dictador sino a la población sufriente de la isla-cárcel donde malvive.

No obstante, esto no ha servido para calmar los ánimos de quienes tantas necesidades pasan. Sea como sea, el doctor Sabrido es un médico español y las autoridades madrileñas le concedieron el permiso, corriendo con los gastos el esquilmado pueblo cubano, para socorrer al comandante asesino y criminal. Y esto es lo que queda en las conciencias del exilio y en las de tantos necesitados de Cuba.

Pero, al menos, esto sirve para dejar, una vez más, patente la mentira oficial en que se mueve el régimen cubano y a la que le hacen el coro tantos medios, intelectuales y políticos de aquí. La medicina cubana es un fracaso y sólo mediante la propaganda asistida con derroches millonarios puede dejar una impresión contraria en algunas conciencias, columnas o declaraciones. La asistencia "de alto nivel" que reciben personalidades mundiales en la isla-cárcel está financiada por los cubanos y sustentada por tecnología médica y especialistas venidos del mundo capitalista. Y estos tratamientos, que recibieron figuras tan penosas en lo personal como el excocainómano Maradona, son presentados como éxitos de la medicina cubana. ¿Por qué la alta medicina revolucionaria sí puede curar a Maradona y no puede con el tumor benigno que dice Sabrido que tiene el coma-andante?. Ironías de la vida que se arraigan en una de las mayores mentiras del siglo XX.

2 comentarios:

El Cerrajero dijo...

jajajajaja genial la foto de los dos dictadores compartiendo el consolador revolusssionario jajajaja

Anónimo dijo...

parece ser que el tirano de la isla carcel, no estaba tan mal,no obstante resulta vomitivo, que el sector mediático progre encabezado por prisa españa no se pisa y tele pepín española, andara tan preocupao por la salud del dictador,palabra ésta que habrá que enseñarles a pronunciar, porque, joder, nunca la pronuncian, o es que los dictadores de derechas son malos-malisimos y los de izquierdas, unas pobres victimas del imperio. estos progres sectarios que amparan a mister bean cada día dan más asco.