17 octubre 2006

11-M. AÚN QUEREMOS SABER LA VERDAD

La hipótesis de la participación de ETA y de los servicios secretos de Marruecos es creíble para un 50 y 49% de los encuestados, respectivamente - Los ciudadanos, divididos sobre la actitud del Gobierno Aznar entre los atentados y las elecciones.

El diario El Mundo ha publicado una encuesta de Sigma Dos de resultados contundentes. El 67,5 de los españoles opinan que no conocemos aún lo que realmente sucedió el 11 de Marzo. Es más, una amplia mayoría de los votantes del PSOE son de la misma opinión (55,1).

El papel del gobierno en esta tesitura es complicado. Hasta ahora el Gobierno no estaba interesado en investigar porque creía que sólo eran los votantes de derechas los que no creían en las tesis oficiales, y al PSOE nunca le interesó convencer a unos votantes que no son suyos y a los que ni espera ni desea convencer de sus ?bondades políticas?. Sin embargo, la nueva encuesta pone ante sus ojos un tablero de juego completamente diferente: entre sus propios votantes la duda de la lealtad del PSOE en la investigación y en los procesos judiciales abiertos va cundiendo poco a poco.

El Gobierno, por eso, deberá cambiar de postura si no quiere seguir perdiendo votos, y es que el sentido común a veces interviene en política. Los españoles han constatado ya que el PSOE oculta datos y falsifica documentos. Esto puede deberse a varios motivos, todos ellos perversos.

En primer lugar, puede deberse al intento del Gobierno de mantener su postura oficial del 11 al 14 M: el PP mintió. Los españoles, lógicamente, aunque sean votantes socialistas, no están dispuestos a que el PSOE lleve el politiqueo hasta el extremo de jugar así con casi doscientos asesinatos.Otra posibilidad es que en efecto ETA estuviera implicada en los atentados, lo cual el PSOE no estaría dispuesto a admitir, y ello por cuanto oficialmente están manteniendo contactos con ETA con la justificación que llevan tres años sin matar. Los españoles no comprendería nunca que se estuviera negociando con los autores del mayor atentado de nuestra historia reciente.

La última posibilidad, que hoy por hoy nadie defiende públicamente, es la conspirativa, que, sin embargo, va ganando adeptos entre los españoles. Ésta consiste, ni más ni menos, en la participación del PSOE de manera indirecta en los atentados. Es una tesis en la que nadie quiere creer, pero que se alimenta constantemente de las mentiras y falsedades del PSOE: si éste echa tierra sobre las investigaciones de los atentados es porque algo tendrá que ocultar. La conexión vendría a través de los contactos previos a las elecciones entre ETA y ERC y encontraría su confirmación en que el principal beneficiado de las mismas fue el PSOE. Otros elementos apuntalan esta teoría: los nervios y las prisas del PSOE a la hora de conceder todo lo que ETA pide, como sí esta supiera algo que caso de ser desvelado causaría un daño irreparable en el PSOE; y la certeza de la calidad moral de los dirigentes socialistas, que en su día no dudaron en la fundación del GAL, es decir, en la fundación del terrorismo de Estado.Ante tal estado de cosas, al PSOE no le queda más remedio que actuar de manera contundente para salir del callejón sin salida en el que se han metido. Debe investigar con diligencia lo sucedido el 11-M, los días previos y los días siguientes hasta el 14-M. Debe transmitir el contenido de las investigaciones a los Tribunales y a la opinión pública las líneas básicas de la investigación. Debe explicar de manera creíble su actuación en los días posteriores del 11-M, que tienen toda la apariencia de un plan predeterminado, por su completa sincronización en toda España, y no una actuación improvisada. Debe sancionar de la forma más estricta posible a todos los militantes y dirigentes socialistas que convocaron a la ciudadanía para su participación en las manifestaciones ilegales de la jornada de reflexión y, finalmente, debe explicar con claridad qué se está negociando con ETA, desde cuándo, y por qué. Sólo así conjurará las dudas que sobre su actuación en el 11-M están surgiendo y que, poco a poco, le van limitando su apoyo electoral.

2 comentarios:

Juan Antonio Antón, Bilbao dijo...

ytequezPor mucho que Zapatero se niegue a desvelar la realidad, ni ETA ni Batasuna están dispuestas a renunciar a la violencia.

Ni ahora ni nunca, pues constituiría su suicidio. Un País Vasco sin asesinos, matones, ni cobradores de extorsión, sin instituciones oficiales que lo lamenten pero lo apoyen, sin una jerarquía eclesiástica réproba y farisea que lo bendiga disimuladamente, sería un País Vasco al que volverían cientos de miles de vascos que han tenido que huir de su tierra e instalar sus negocios en territorios civilizados.

Anónimo dijo...

No sé la verdad.
Lo que sé es que en el P.P. y bancos hay judíos camuflados que llevaron a arios o cristianos o tontos útiles a destruir a Irak, vecino peligroso de Israel.