19 junio 2006

TAN SOLO UN 37 % DE LOS CATALANES APOYÓ EL ESTATUT

Más de la mitad de los catalanes no acudieron a votar, dejando muy claro que el estatuto ha sido un invento de los políticos, elaborado a espaldas del pueblo. Una participación tan solo del 49,29% y un apoyo del 73,90% con un voto negativo del 20,78%. Rotundo fracaso pues de la propuesta nacional-socialista, ya que la mayoría de los catalanes es indiferente al proceso de construcción nacional de Cataluña. El estatuto no va con ellos.

Debe abriese consecuentemente un proceso de reflexión entre la clase política izquierdista que evite que siga adelante un modelo de reforma estatal y estatutaria que es ajeno a los deseos de la mayoría de la ciudadanía. La cordura y la prudencia aconsejan que este estatuto no debe llegar a promulgarse.

Según Maragall, el referéndum suponía una decisión sobre "cómo quiere ser Cataluña, cómo quiere estar en España y en el mundo y cómo quiere que sus ciudadanos se sientan y qué tienen que sentir cuando oigan el nombre de Cataluña". Pues ya lo sabe señor Maragall, a los catalanes les importa un bledo sus artificiales propuestas.

En esta situación evidentemente el estatuto carece de legitimidad al no haber recabado el apoyo de la mayoría de los catalanes. El estatuto que se pretende aprobar no representa sino la opinión parcial de una parte no mayoritaria de Cataluña. Pero es que además el referéndum sobre el estatuto suponía un test sobre el modelo de reforma del estado de las autonomías que el PSOE de Zapatero quiere imponer. Un modelo que no ha querido ser sometido a la consulta de los españoles, pero de cuyo categórico rechazo ya no nos cabe la menor duda a la vista del pobre resultado cosechado en Cataluña, región en la que en teoría debía haber obtenido un apoyo incondicional, en atención al tan famoso como presunto ?hecho diferencial?.

Debe abriese consecuentemente un proceso de reflexión entre la clase política izquierdista que evite que siga adelante un modelo de reforma estatal y estatutaria que es ajeno a los deseos de la mayoría de la ciudadanía. La cordura y la prudencia aconsejan que este estatuto no debe llegar a promulgarse. Pero como no esperamos un ejercicio de responsabilidad por parte del PSOE, no solo se deben adoptar medidas legales y jurídicas para impedir su entrada en vigor, o al menos se suspenda la aplicación del estatuto, sino que la sociedad debe adoptar una abierta postura de rebeldía civil que paralice la aplicación de este estatuto.

Desde luego una vez confirmada la impotencia de los núcleos separatistas, solo se comprende su aparente auge en la complicidad de un PSOE que acoge con simpatía las aspiraciones desmembradoras de estos partidos minoritarios. Los propios socialistas deberían ser los primeros interesados en acabar con la degradación a que Zapatero ha sometido a la izquierda española, poniéndola al servicio de esa conspiración separatista. Pero en todo caso asistimos a la primera grieta en los muros que Zapatero esta levantando para dividir a la sociedad española.

3 comentarios:

Geshcann dijo...

Si algo ha hecho bien ZP en estos dos años ha sido precisamente dividir a la sociedad. A la española en general y a la catalana en particular. La crispación, división y enfrentamientos sociales en los que la izquierda nada a sus anchas caracterizan ahora la política española. En fin, de vergüenza.

Saludos!!!

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marta dijo...

hola soy catalana, no quiero meterme contigo ni nada de eso, pero solo quiero aclararte que la mayoria no fuimos a votar porqué queriamos un estatut mejor que el que nos proporcionaban, y si te refieres al que se votó en catalunya estás desinformado, la inmensa mayoría fué a votar.

Una cosa más, a mi no me gusta n ZP ni Rajoy, pero creo que basar la politica del PP en criticar todo lo que haga el ZP en vez de ayudar no va a ninguna parte, el parlamento parece una guarderia

Vengador dijo...

Gracias por tu comentario Marta. Entonces toda la prensa española dijo una falsedad al decir que habían sido las elecciones autonómicas con MÁS BAJA PARTICIPACIÓN de su historia.

Fue tan bajo ese porcentaje, que si hubieran sido leales y decentes, deberían haver repetido las elecciones autonómicas de la región catalana

La participación en las elecciones autonómicas catalanas se elevaba al 25,49 por ciento a las 13.59 horas, frente al 26,27% de los comicios de 2003.

Encima teneis a un individuo como presidente autónomo (un tal 'mantilla de córdoba')que toda vian no ha devuelto los 2.000 millones al los españoles.